La honestidad también es decir lo que rechazamos. Estos son nuestros límites profesionales:
No prometemos plazos irreales
Si un trabajo necesita 10 días, no diremos 5 para ganar el contrato. Preferimos perder un cliente que nuestra reputación.
No subcontratamos sin avisar
Contrataste con nosotros, trabajamos nosotros. Si necesitamos colaboración externa (grúas, permisos), te lo comunicamos antes.
No hacemos "arreglos rápidos"
Si una reparación requiere soldar, no usamos tornillos. Si un material no es apto, no lo forzamos. Calidad o nada.
No trabajamos sin contrato
Todo proyecto, por pequeño que sea, tiene presupuesto firmado. Protege tus derechos y los nuestros. Sin documento, no hay trabajo.
No aceptamos modificaciones verbales
¿Cambios durante la obra? Los documentamos, presupuestamos y firmamos. Sin papel, no hay cambio. Tu seguridad jurídica nos importa.
No ocultamos limitaciones
Si un proyecto excede nuestra capacidad actual (equipos grandes, plazos muy ajustados), lo decimos. Honestidad antes que ego.